La sequía dejó al descubierto un gran salar en la laguna de Melincué
En la localidad santafesina de Melincué, la histórica sequía que vive la región dejó ver un inusual espectáculo como lo es la presencia de un imponente salar. El nuevo escenario se ha convertido en un atractivo turístico.
La laguna de Melincué es quizás el lugar más conocido del sur santafesino por su histórico balneario que fue el deleite de miles de turistas en diferentes décadas desde 1940 en adelante. También lo es por las constantes crecidas, inundaciones y desbordes del espejo de agua a lo largo de su historia. Ahora está atravesando el período más seco y quizás sea este año el de la bajante más pronunciada. Esta situación dejó ver un inusual espectáculo como lo es la presencia de un imponente salar a pocos metros del club Náutico Melincué, a unos cinco kilómetros del pueblo.
La secretaria de Turismo de Melincué, Claudia Rosenthal, contó que "no se recuerda una sequía tan pronunciada como esta en los últimos años. Habría que remontarse a la década del 70. Esto hizo que la laguna bajará su caudal de agua y que aparezcan los salares que centenares de turistas visitan a diario en el espejo de agua".
Siempre se dijo, o al menos esa fama tenía y tiene, que la laguna de Melincué poseía aguas curativas y con esta bajante lo que se puede observar -según Rosenthal- "es la floración de sales de Epsom o sulfato de magnesio. Esto es algo que hace mucho no ocurría por eso generó un atractivo turístico extra".
"Con la bajante de la laguna, ha aflorado las sales que han caracterizado a sus aguas desde hace muchísimos años", sostienen desde Turismo Mellincué.
Fuente: El Once




