Por qué se celebra el Día Mundial de los Humedales
A pesar de su importancia para las diversas especies, estos ecosistemas se encuentran en peligro: la superficie y la calidad de los humedales siguen disminuyendo en la mayoría de regiones del mundo, advierte la Convención.
Se estima que casi el 90 % de los humedales se ha degradado desde el siglo XVIII, y su velocidad de pérdida es tres veces mayor que la de los bosques, informa el sitio web del Día Mundial.
Entre las actividades humanas que provocan la pérdida de humedales, la ONU menciona: el drenaje y relleno para usos en la agricultura y la construcción, la contaminación, la pesca excesiva y la sobreexplotación de recursos, las especies invasoras y el cambio climático.
“Es urgente la sensibilización de las personas para revertir la pérdida acelerada de estos espacios y promover su conservación y restauración”, destaca la web del evento.
Por eso, con el objetivo de celebrar su existencia y generar conciencia sobre la importancia de su conservación, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó en 2021 el Día Mundial de los Humedales, que se celebra el 2 de febrero de cada año.
En 2024, el tema del Día Mundial es “Los humedales y el bienestar humano”, que pone de relieve la gran interconexión entre estos sitios y la vida humana y subraya la manera en que todos los aspectos del bienestar humano están ligados a la salud de los humedales del mundo, ya que las personas obtienen sustento, inspiración y resiliencia de estos productivos ecosistemas.
Qué tipos de humedales existen:
En general, informa un documento de Ramsar de 2016 titulado Introducción a la Convención sobre los Humedales, estos espacios se pueden clasificar según cinco categorías principales:
Marinos: incluye humedales costeros, inclusive lagunas costeras, costas rocosas, praderas de pastos marinos y arrecifes de coral.
Estuarinos: abarca deltas, marismas de marea y bajos intermareales de lodo, y manglares.
Lacustres: humedales asociados con lagos.
Ribereños: aquellos que se encuentran adyacentes a ríos y arroyos.
Palustres: es decir, pantanosos. Comprende marismas, pantanos y ciénagas.
No obstante, la Convención también reconoce humedales artificiales. Es decir, estanques de cría de peces y camarones, estanques de granjas, tierras agrícolas de regadío que incluyen arrozales, depresiones inundadas, salinas, represas, embalses, estanques de grava, piletas de tratamiento de aguas residuales y canales.
Fuente: NathionalGeographic